El vocero presidencial rechazó las críticas de la oposición tras los fallos judiciales sobre la derogación de la norma. Argumentó que el objetivo es atraer inversión privada para la producción y descartó que se pongan en riesgo parques nacionales o reservas históricas.
El vocero presidencial y referente de la LLA en La Pampa, Adrián Ravier, defendió públicamente la derogación de la Ley de Tierras Rurales —dispuesta a través del artículo 154 del DNU 70/23— y rechazó los cuestionamientos de la oposición sobre la eliminación de los límites para la compra de campos e inmuebles rurales por parte de capitales extranjeros.
En la habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, el funcionario sostuvo que la medida busca dinamizar la economía e incorporar inversión privada en el sector agropecuario y productivo de distintas provincias, entre ellas La Pampa, Río Negro y Tucumán.
"Vender una tierra en la Patagonia no significa que esa parte deja de ser argentina", argumentó Ravier. "La oposición, con buenas o malas intenciones, ha confundido a la gente. Que un extranjero compre tierras para un coto de caza, para producir oleaginosas o frutales, de ninguna manera le hace perder soberanía al país. Son tierras para trabajar, contratar personal, exportar y generar divisas", enfatizó.
En ese marco, el vocero diferenció la titularidad privada de los dominios públicos del Estado: "Si alguien quisiera comprar una reserva histórica o un Parque Nacional, no lo puede hacer; eso no está en riesgo. Lo que se busca con esta norma son inversiones reales".
Asimismo, Ravier mostró optimismo respecto a la validez constitucional del DNU pese a los giros judiciales y las discusiones en el Congreso y la Corte Suprema. Por último, repasó la agenda económica oficial y destacó la concreción de proyectos bajo el régimen del RIGI y los contactos comerciales mantenidos durante la Argentina Week, que incluyeron anuncios de inversión por 27.000 millones de dólares.
Fuente: El Diario Digiral