04/10/2026

El senador del Partido Liberal terminó al frente en la primera vuelta, pero no alcanzó la mayoría necesaria para consagrarse presidente.


Brasil tendrá que esperar hasta el 25 de octubre para conocer a su próximo presidente. El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), terminó primero en la primera vuelta de las elecciones celebradas este domingo, pero no alcanzó el porcentaje necesario para evitar un balotaje y deberá volver a enfrentarse con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).


Con el 99,6% del censo escrutado, Bolsonaro obtuvo el 47,1% de los votos y Lula el 45%, según el Tribunal Superior Electoral (TSE).


Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta en Brasil, pero no llegó al 50% y definirá con Lula en un balotaje - El Cronista


Como ninguno alcanzó el 50% de los votos válidos, por lo que la legislación electoral brasileña establece una segunda vuelta entre los dos candidatos más votados.


La elección había sido presentada como una de las principales disputas políticas de América Latina y concentró la atención sobre dos figuras que representan proyectos políticos diferentes para el futuro del país.


El candidato del PL, de 45 años, llegó a la elección como heredero político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y consiguió superar a Lula en la primera vuelta.


El resultado le permitió quedar en una posición inicial de ventaja de cara al balotaje, aunque la elección quedó abierta y será definida nuevamente por los votantes brasileños el 25 de octubre.


La disputa será ahora por los sufragios obtenidos por los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta y por los votos que no se volcaron a ninguno de los dos principales contendientes.


Las encuestas previas habían mostrado una competencia estrecha entre ambos dirigentes y distintos escenarios para una eventual segunda vuelta.


Lula buscará un nuevo mandato


Lula, de 80 años, intentará revertir en la segunda vuelta el resultado de este domingo y conseguir un nuevo mandato presidencial.


El candidato del PT propone mantener el actual esquema fiscal, combinar control del gasto con inversión pública y ampliar programas de infraestructura y asistencia social.


Entre sus principales propuestas aparecen la continuidad del Bolsa Família, políticas de vivienda, educación y salud, además de una mayor progresividad del sistema tributario. Su programa también plantea modificaciones en el régimen laboral y la reducción de la jornada de trabajo.


En materia de seguridad, Lula plantea fortalecer la coordinación entre las fuerzas federales y estaduales, ampliar las tareas de inteligencia y atacar las estructuras financieras de las organizaciones criminales.


Dos propuestas diferentes para la economía y el Estado


El programa de Flávio Bolsonaro plantea una reducción de la estructura estatal, con menos ministerios, un límite al crecimiento del gasto y una agenda de privatizaciones.


El senador también propone reducir impuestos y modificar el actual marco fiscal. En seguridad, su plataforma incluye penas más severas para determinados delitos, mayores controles fronterizos y un fuerte incremento de la capacidad penitenciaria.


El contraste entre ambos candidatos también alcanza a las políticas sociales, educativas y sanitarias.


Mientras Lula plantea fortalecer la educación pública, la enseñanza técnica y las políticas de inclusión, Flávio propone darle mayor espacio a las escuelas cívico-militares, los vales educativos y otros mecanismos de participación del sector privado.


Seguridad: otro de los grandes contrastes


La lucha contra el crimen organizado será uno de los temas centrales de la campaña hacia el balotaje.


Flávio propone considerar como organizaciones narcoterroristas a grupos criminales como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, además de las milicias. Su plataforma incluye el bloqueo de activos de esas organizaciones, mayor control de las fronteras y la construcción de nuevas cárceles federales de máxima seguridad.


También propone ampliar el uso de tecnología de vigilancia, con sistemas de reconocimiento facial y una mayor cantidad de cámaras.


Lula, en cambio, plantea fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado y combinar las tareas de inteligencia y persecución financiera con políticas preventivas y de intervención social en los territorios más vulnerables.


La cuestión ambiental constituye otra diferencia entre ambos programas.


Lula plantea avanzar hacia una economía de menores emisiones, desarrollar actividades vinculadas a la economía verde y alcanzar la meta de deforestación cero en la Amazonía para 2030, aunque al mismo tiempo sostiene la explotación de hidrocarburos como parte de su estrategia energética.


Flávio propone combatir la deforestación ilegal y, a la vez, ampliar la explotación de petróleo, gas y minerales estratégicos, además de agilizar los procesos de autorización ambiental.


Brasil concentra una parte mayoritaria de la Amazonía y sus políticas ambientales tienen impacto tanto regional como internacional.


En política exterior, Lula ha impulsado durante su actual gestión una estrategia basada en el multilateralismo, la integración regional y una mayor autonomía respecto de Estados Unidos. Un eventual gobierno de Flávio podría modificar esas prioridades, aunque las relaciones económicas con China y otros socios comerciales responden también a intereses estructurales de Brasil.


El 25 de octubre, la definición


Con el resultado de la primera vuelta, la campaña brasileña entra ahora en una nueva etapa. Flávio Bolsonaro y Lula da Silva volverán a enfrentarse el domingo 25 de octubre, esta vez en una elección mano a mano en la que resultará ganador quien obtenga la mayoría de los votos válidos.


El escenario que dejó la primera vuelta muestra una diferencia estrecha entre los dos candidatos y abre tres semanas de campaña en las que ambos buscarán ampliar sus apoyos más allá de sus electorados tradicionales.


Brasil volverá así a las urnas para definir entre dos proyectos políticos que plantean diferencias significativas en materia económica, social, de seguridad, ambiental y de inserción internacional.


  



Fuente: NA

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