16/08/2026

El atraso en los pagos de familias y pymes se mantiene en niveles elevados y, al mismo tiempo, las ventas en supermercados acumularon una baja interanual del 2,8% entre enero y mayo. En billeteras y entidades no bancarias, la mora alcanza al 32% de la cartera.


El crecimiento de la mora en los créditos de las familias y las pymes comenzó a reflejarse también en el consumo. Mientras los atrasos en los pagos se mantienen en niveles elevados, las ventas en supermercados muestran una caída sostenida durante los primeros meses de 2026, en un escenario de mayor presión sobre los ingresos de los hogares.


Según un informe preliminar del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la mora de familias y pymes se ubicó en junio en el 12,7% de la cartera de los bancos. El dato representa una leve baja frente al 12,8% de mayo y marca el primer freno después de 19 meses consecutivos de aumento.


Cuando las familias financian el ajuste" por Marcelo Pacifico La mora  alcanzó una dimensión inédita: más de cinco millones de argentinos dejaron  de pagar deudas con bancos y billeteras virtuales. Milei respondió



La mejora, sin embargo, no implica que el problema esté resuelto. Parte de la reducción porcentual se explica por refinanciaciones y por el crecimiento del volumen total de préstamos, mientras que el saldo refinanciado ya equivale al 3,4% del crédito destinado a las familias y al 0,7% del financiamiento a empresas.



En paralelo, las ventas en supermercados vienen perdiendo terreno. De acuerdo con datos del INDEC, en 2025 habían registrado un crecimiento acumulado del 2%, pero entre enero y mayo de 2026 mostraron una caída interanual del 2,8%.



La baja fue del 1,2% en enero, del 3,1% en febrero, del 5,1% en marzo, de alrededor del 3,7% en abril y del 0,7% en mayo. La evolución coincide con los meses en los que se profundizaron las dificultades de pago de los hogares y las pequeñas empresas.



El vínculo entre ambos indicadores aparece en la capacidad de gasto disponible. Una familia que debe destinar una porción mayor de sus ingresos al pago de cuotas, intereses o refinanciaciones dispone de menos recursos para consumo corriente. En ese contexto, las compras en supermercados aparecen entre los gastos sobre los que los hogares pueden ajustar cantidades, marcas o frecuencia.



La situación es todavía más compleja entre quienes tomaron préstamos por fuera del sistema bancario tradicional. En billeteras virtuales y entidades no bancarias, la mora alcanza al 32% de la cartera. Los jóvenes de entre 18 y 35 años aparecen entre los sectores más afectados, en particular por créditos tomados durante el segundo semestre de 2025 para financiar la compra de bienes durables, entre ellos motos.



El salto de las tasas de interés durante el segundo semestre del año pasado también agravó la carga financiera. En ese período llegaron a niveles cercanos al 120% anual en algunos segmentos. Con la posterior normalización del mercado, las tasas bancarias se redujeron, aunque las entidades no bancarias continúan aplicando costos financieros considerablemente superiores.


Si se toma el conjunto del crédito al sector privado, la mora pasó del 7,7% en mayo al 7,6% en junio. En las grandes empresas, en cambio, se mantiene en torno al 3,5%, un nivel muy inferior al que registran familias y pequeñas empresas.


Pese al freno observado en junio, el escenario sigue abierto. El propio relevamiento advierte que 18 de los 30 principales bancos del sistema registraron un aumento de la irregularidad en sus carteras durante ese mes, por lo que no puede descartarse una nueva suba de la morosidad durante el tercer trimestre.


La evolución del consumo en supermercados será uno de los indicadores a seguir en los próximos meses. Si las familias continúan destinando una proporción elevada de sus ingresos al pago de deudas, la recuperación de las compras podría demorarse, aun cuando la mora haya dejado de crecer en el margen.


 


 


Fuente: NA - El Norte


   

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