La medición desestacionalizada respecto a junio mostró una contracción del 2,1%. Según el relevamiento de CAME, el agotamiento del efecto aguinaldo y el impacto del costo de las tarifas de servicios sobre el presupuesto familiar restringieron el gasto a bienes esenciales.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron un descenso interanual del 3,8% durante el mes de julio. Asimismo, la comparación desestacionalizada frente a junio arrojó una caída del 2,1%, acumulando un retroceso del 2,7% en los primeros siete meses del año, de acuerdo con el índice elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
La desaceleración del consumo obedeció al agotamiento de la liquidez generada por el cobro del sueldo anual complementario en junio. A este factor se sumó la mayor incidencia de los esquemas tarifarios de servicios invernales sobre los ingresos familiares, escenario que derivó en una demanda concentrada de manera exclusiva en alimentos, medicamentos y artículos de reposición inmediata, con una postergación de las compras en indumentaria y bienes durables.
Sectores, canal digital y clima de negocios
En la desagregación por rubros, seis de las siete actividades analizadas presentaron caídas interanuales. Los descensos más marcados se registraron en Textil e indumentaria (-5,6%), Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-5,5%) y Alimentos y bebidas (-5,4%). La única excepción con margen positivo fue el sector de Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que anotó una suba del 1,0%.
Por su parte, las operaciones bajo la modalidad online realizadas por comercios con local a la calle exhibieron un incremento interanual del 14,9%, aunque cayeron un 0,1% en la comparación respecto a junio.
En lo que respecta a la percepción empresarial, el 48,1% de los comerciantes consideró que su nivel de actividad se mantuvo estable frente al año anterior —dos puntos por debajo del registro de junio—, mientras que las visiones desfavorables aumentaron del 43,1% al 44,5%. A doce meses, el 46,3% prevé un escenario sin variaciones, el 42,4% aguarda una mejora y un 11,3% proyecta un deterioro. Por último, en materia de financiamiento e inversión, el 61,5% de los locales consideró que la coyuntura resulta desfavorable para concretar desembolsos de capital.
Fuente: CAME