La nave espacial lleva una tripulación integrada por Reid Wiseman, comandante; Victor Glover, la primera persona afrodescendiente, Christina Koch, la primera mujer, y Jeremy Hansen, primer canadiense en viajar más allá de la órbita terrestre.
La misión Artemis II, que marca el primer vuelo tripulado de la NASA a la órbita lunar después de más de 50 años, despegó exactamente a las 19.35, hora Argentina, del Centro Espacial Kennedy, en el estado de Florida, Estados Unidos.
La nave espacial lleva a bordo a una tripulación integrada por Reid Wiseman, comandante; Victor Glover, la primera persona afrodescendiente, Christina Koch, la primera mujer, y Jeremy Hansen, primer canadiense, en viajar más allá de la órbita terrestre baja.
En la misión Artemis II, la NASA utilizará una maniobra conocida como “retorno libre”, una trayectoria especialmente diseñada que permite a la nave rodear la cara oculta de la Luna y regresar a la Tierra sin necesidad de grandes correcciones de rumbo. Este tipo de recorrido aprovecha la gravedad lunar como una especie de “honda natural”, guiando la nave de vuelta a casa de forma eficiente.
Este concepto, basado en principios clave de la mecánica orbital, no solo optimiza el consumo de combustible, sino que además brinda una capa extra de seguridad: en caso de fallas en el sistema de propulsión, la propia trayectoria garantiza el regreso. Una verdadera muestra de cómo la física pura se aplica en el espacio profundo para hacer posibles misiones de esta magnitud.
La misión Artemis II no solo representa el regreso de los vuelos tripulados hacia la órbita lunar, sino que también puede marcar un nuevo hito en la historia de la exploración espacial. Los cuatro astronautas viajarán a una distancia aproximada de 400.000 kilómetros de la Tierra, superando el registro alcanzado por la histórica Apollo 13.
De concretarse este recorrido, la tripulación se convertirá en la que más lejos logró estar de nuestro planeta en toda la historia de la humanidad. Un logro que refuerza la magnitud de la misión y posiciona a la NASA una vez más en la vanguardia de la exploración del espacio profundo.
Fuente: NA