En línea con el informe de FALPA, que advierte pérdidas del 41,5% en la facturación en todo el país, comercios locales de Posadas reajustan sus estrategias de stock y buscan alternativas económicas para sostener la actividad.
La crisis económica que atraviesa el país volvió a golpear con fuerza a la cadena comercial, y el rubro librero no es la excepción. En un contexto marcado por las medidas de ajuste e incertidumbre financiera bajo la gestión del presidente Javier Milei, la red de librerías independientes de la Argentina atraviesa un escenario sumamente crítico.
Un estudio de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) elaborado a partir de un relevamiento en 1.200 comercios del país reveló que la facturación del sector se desplomó un 41,5% en términos reales respecto del 2023. Al medir la comercialización exclusivamente en libros, las ventas en cantidad de unidades cayeron un 25%. Esta reducción drástica de los ingresos se combina con un fuerte incremento del 31,1% en los costos operativos, sumado al deterioro de los índices de lectura a nivel general.
Ante este panorama, desde FALPA exigieron declarar la emergencia para el sector e impulsan un paquete de medidas urgentes enviadas a los gobiernos nacional, provinciales y municipales. Entre los reclamos principales solicitan la devolución del crédito fiscal del IVA, acceso a líneas de financiamiento con tasas blandas para refinanciar las deudas de las pymes y la creación de una tarifa federal reducida para envíos de paquetes.
Caída real de ingresos
A nivel provincial, la situación nacional repercute de manera directa y golpea de lleno la rentabilidad de las empresas locales. Al respecto, Matías Scarabotti, propietario de la librería Tras los Pasos, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y analizó el impacto actual: “Es complejo con la inflación porque lo que hay que hacer es identificar cuál es la caída real. La facturación año a año aumenta, el problema es que no está aumentando a la par de la inflación. Entonces vos tenés una caída real de la facturación, por más que el número sea mayor este año. Como la inflación es mayor a lo que crecen tus ventas, tenés una caída que afecta directamente a la rentabilidad”.
Scarabotti detalló el desfasaje entre el aumento de ventas y la suba constante de los gastos fijos del local. “Facturás menos de lo que deberías en función de cómo aumentaron tus costos, la inflación, el alquiler, la luz, los impuestos y los sueldos. Si tus ventas aumentan menos de lo que aumentan los gastos, tu rentabilidad se va achicando. En muchos casos los locales tienen pérdidas, en otros empatan, y esas son las librerías que están cerrando. Nosotros todavía tenemos un margencito para seguir funcionando, pero estamos muy ajustados”, sostuvo.
Respecto a las estadísticas del sector en Misiones, coincidió plenamente con los números nacionales sobre el freno en el consumo de ejemplares. “Nuestra caída en unidades es perfectamente así respecto al 2023, un 25% es un montón. En cantidad de libros vendidos un 25% es una barbaridad. La caída en términos reales de la facturación me da un poquito menos, un 30% más o menos, porque no vendemos libros tan baratos y la facturación no cae tanto, si bien la caída en unidades es la misma. Es dramática la situación, muy dramática lamentablemente”, alertó.
En esa línea, Scarabotti advirtió sobre el panorama desalentador que afronta el rubro si no hay un freno en las exigencias de aumentos sobre el comercio minorista. “Hay muchas librerías que están cerrando y que van a cerrar porque ya no lo pueden aguantar. Tienen que renovar los alquileres y las renovaciones siguen aumentando. Todo el tiempo se pretenden aumentos sobre una facturación que es cada vez más chica. Pienso que los cierres pueden ser mucho más masivos aún”, concluyó.
Frontera, costos fijos y competencias
A las cifras de caída del consumo se suman complejidades propias de la región. En esta oportunidad, Gianfranco Raimondi, propietario de la librería El Dibujante, explicó a este Diario que la actividad comercial atraviesa momentos complejos. “La realidad es que está muy bajo el consumo. También Posadas, al ser una ciudad con frontera, se complica más por la oferta de Paraguay”, señaló.
A esta particularidad se suman la suba imparable de los gastos fijos y la aparición de nuevos competidores comerciales. “Los costos de los negocios siguen siendo altos en materia de cargas, alquiler y luz. Nosotros estamos casi empatando todos los meses. A eso hay que sumarle el ingreso de muchos supermercados chinos que son competencia directa”, sostuvo Raimondi. En este contexto, el comerciante remarcó que los programas Ahora resultan de vital ayuda para mover la mercadería: “La única manera de lograr vender es quizás con los Ahora Misiones o estar presente en algún que otro evento de artística”.
Sin stock y segundas marcas
Por su parte, la crisis también obligó a los libreros locales a modificar la forma en que administran sus comercios y compran la mercadería. En ese sentido, Adrián Duarte, propietario de CentralCop, detalló a este medio la necesidad de evitar el sobrestock y volcarse hacia insumos más accesibles: “Lo que se hacía antes era estoquearse bastante de mercadería. Hoy lo que está pasando es no estoquearse para reponer mercadería, compramos usando el stock del proveedor mayorista que tenemos acá en Posadas y buscando productos en relación precio-calidad”, indicó.
Finalmente, explicó que el alto costo de logística e impuestos frenó las compras fuera de la provincia y derivó en un cambio de consumo. “Se están comprando muchos artículos chinos que son bastante económicos. Las marcas prestigiosas o de renombre la gente las deja de comprar porque tienen un costo muy marcado con respecto a las marcas chinas”, sostuvo. Además, señaló que hubo incrementos del 10 al 12% en los últimos dos meses.
Fuente: Primera Edición