El capitán de la Selección argentina celebró con el alma el pase a la final del Mundial 2026 tras el agónico triunfo 2-1 ante Inglaterra en Atlanta. «Gracias a Dios lo pudimos conseguir. Fue un día muy feliz para todos los argentinos», expresó el mejor jugador de la historia, que asistió en los dos goles de la remontada.
ionel Messi no pudo contener la emoción. Apenas el árbitro Ismail Elfath dio el pitazo final en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el capitán de la Selección argentina corrió hacia una de las cámaras de televisión y gritó «¡Vamos!» con todo el desahogo de quien sabe lo que cuesta llegar dos veces consecutivas a una final de Copa del Mundo. Luego se fue de rodillas al campo, donde se fundió en un abrazo con Nahuel Molina y después con su amigo y compañero inseparable Rodrigo De Paul, a quien le susurró unas palabras al oído.

Ante la prensa, el rosarino encontró las palabras justas para dimensionar lo que significa volver a disputar una instancia que muy pocos futbolistas de la historia tuvieron el privilegio de alcanzar en dos oportunidades: «Es muy lindo vivirlo otra vez». Y cerró con una frase que retrata la grandeza del momento colectivo: «Gracias a Dios lo pudimos conseguir. Fue un día muy feliz para todos los argentinos».
El partido ante Inglaterra siguió el mismo patrón dramático que caracterizó a la Scaloneta a lo largo del torneo: sufrimiento, resiliencia y golpe final. La Albiceleste controló el primer tiempo con presión alta y dominio de pelota, aunque sin poder convertir. Julián Álvarez exigió a Jordan Pickford al inicio del segundo tiempo, y el propio Messi llegó al rebote pero su remate se fue desviado.
El primer golpe llegó para el lado equivocado: a los 55 minutos, Morgan Rogers envió un centro desde la derecha y Anthony Gordon la empujó al arco para el 1-0 inglés. Pero Argentina no se desordenó. Adelantó sus líneas, generó situaciones claras y encontró la recompensa cuando el partido parecía escaparse: a los 85 minutos, Enzo Fernández tomó un rebote y lo clavó desde afuera del área para el empate. A los 92, con el partido en llamas, Messi habilitó a Lautaro Martínez y el Toro conectó de cabeza para el 2-1 definitivo.
Sobre su participación en los goles, Messi fue escueto pero emotivo: «Enzo hizo un golazo también. Este equipo sigue demostrando de qué está hecho. Ellos se cansaron. Cuando encontraron el gol, se metieron atrás y eso nos generó más a la hora de mover la pelota. Al final lo conseguimos».
El MVP de la semifinal y el récord histórico
La FIFA distinguió a Lionel Messi como el Mejor Jugador del Partido, reconocimiento que se suma a su ya descomunal cosecha estadística en este torneo. El rosarino llegó a la semifinal como máximo goleador del campeonato con 8 anotaciones, empatado en ese puesto con Kylian Mbappé, y acumula además la marca histórica de 21 goles en Mundiales, la más alta de la historia del fútbol, superando los 16 de Miroslav Klose. A sus 39 años, Messi no solo no resigna nada, sino que escribe nuevos capítulos de su leyenda en cada presentación.
La voz del equipo: Lautaro, Dibu y Scaloni
Lautaro Martínez, autor del gol de la clasificación, rompió en llanto ante las cámaras al hablar de lo que significó el tanto para él y para su historia personal. «No sé la verdad… Es muy fuerte. Desde la primera vez que mi viejo me compró un par de botines, siempre soñé con hacer este gol», dijo entre lágrimas.
Emiliano «Dibu» Martínez puso en perspectiva la proeza colectiva con una frase que condensa la dificultad de lo logrado: «Jugamos como una semifinal. Nos pasó con Croacia. Jugamos con el cuchillo entre los dientes. Ahora queda disfrutar. Es muy difícil, casi imposible, salir campeón del mundo y volver a estar en una final. Un pasito más».
Lionel Scaloni, fiel a su estilo contenido, no ocultó la emoción: «Sin palabras, sin palabras. Una alegría a nuestro país, a nuestra gente. El otro día dije que este grupo no dejaba de sorprenderme». Y al pensar en la final del domingo ante España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el técnico fue lapidario en el mejor sentido: «Somos únicos. Y no es arrogancia, es corazón. Esta gente nos llevó a ganar el partido».
El domingo, ante España, por el bicampeonato
La Selección argentina disputará el 19 de julio la final del Mundial 2026 ante España en el estadio MetLife de Nueva Jersey, con el puntapié inicial pactado para las 16:00 horas. El conjunto de Luis de la Fuente eliminó a Francia por 2-0 en la otra semifinal y espera a la Albiceleste con la ilusión de su segunda corona mundial. Del lado argentino, el objetivo es el bicampeonato consecutivo, algo que solo lograron Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962) en toda la historia de la Copa del Mundo. Inglaterra, por su parte, jugará el tercer puesto ante Francia el sábado en Miami.
Fuente: NA