En el acto oficial por el Día de la Independencia, el Gobernador reivindicó el rol histórico de Misiones, recordó a Andrés Guacurarí y pidió construir una convivencia democrática basada en el respeto, la tolerancia y el rechazo a la descalificación.
El gobernador Hugo Passalacqua encabezó este jueves en Cerro Corá el acto oficial por el Día de la Independencia, donde llamó a los misioneros a pensar y actuar “en forma independiente”, defendió una mirada federal de la historia argentina y pidió sostener la convivencia democrática sin agresiones ni descalificaciones.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades provinciales y municipales, entre ellas el ministro coordinador general de Gabinete, Carlos “Kako” Sartori, y el intendente local Diego Pedrozo, además de legisladores, representantes de fuerzas de seguridad, docentes, abanderados, escoltas y vecinos de la comunidad.

En su discurso, Passalacqua planteó que la declaración del 9 de Julio de 1816 no puede entenderse como un hecho aislado, sino como parte de un proceso iniciado en 1810, marcado por debates, temores y decisiones difíciles. Según repasó, la independencia no nació de manera espontánea, sino de una construcción política atravesada por tensiones sobre quién debía ejercer la autoridad y cómo debía organizarse el nuevo país.
El Gobernador recordó que, desde la Revolución de Mayo, una de las discusiones centrales fue el origen del poder político. En ese sentido, retomó la idea de que la autoridad emana del pueblo y vinculó ese principio con la necesidad de actuar con justicia y mirar siempre el bien común. También remarcó que, aunque hoy la democracia permite legitimar autoridades mediante el voto, en aquel tiempo esa discusión implicaba una ruptura profunda con el orden colonial.
Uno de los tramos más marcados del mensaje estuvo dedicado al federalismo. Passalacqua recordó la Asamblea del Año XIII y sostuvo que allí se cometió un “gravísimo error” al rechazar a los diputados vinculados a la Banda Oriental, quienes reclamaban que Buenos Aires no fuera la capital y que las provincias pudieran organizarse con autonomía. Desde esa lectura histórica, cuestionó el centralismo porteño y afirmó que esa tensión no pertenece solo al presente, sino que atraviesa la organización nacional desde sus orígenes.
En esa línea, recordó una frase de Artigas: “Buenos Aires siempre da amarguras”, al remarcar que históricamente pensó más en sí misma que en las provincias. La expresión fue utilizada por el mandatario para reforzar una lectura federal de la Independencia y para vincular aquel proceso histórico con la identidad política de Misiones.
Passalacqua también reivindicó el rol de la provincia en el proceso independentista. Mencionó la experiencia de 1815 en Concepción del Uruguay, cuando Misiones envió representantes bajo el liderazgo de “Andrés Guacurarí, quien no pudo asistir porque estaba peleando en Candelaria, pero mandó a su segundo”, y sostuvo que los misioneros pueden afirmar que ya habían declarado la independencia un año antes del Congreso de Tucumán.
El mandatario reconstruyó además el contexto de 1816 y señaló que los congresales reunidos en Tucumán debieron resolver la declaración de independencia en un escenario complejo, con amenazas externas, avances realistas y presiones sobre distintos frentes. En ese marco, destacó las figuras de Manuel Belgrano y José de San Martín, a quienes presentó como impulsores decisivos para acelerar una definición política que ya no podía postergarse.
Según planteó, la independencia exigió superar el miedo, “dar vuelta la página” y animarse a tomar las riendas de un nuevo destino. A partir de esa lectura histórica, trasladó el mensaje al presente y pidió que los actos patrios sirvan como espacios de reflexión sobre la forma en que se construye la sociedad.
En ese punto, llamó a los ciudadanos a defender sus ideas con pasión, pero sin convertir las diferencias en enfrentamientos personales. Passalacqua sostuvo que pensar distinto forma parte de la democracia, pero advirtió que la descalificación, el señalamiento agresivo y la falta de respeto deterioran la convivencia pública.
“Debemos pensar en forma independiente”, expresó el Gobernador, al plantear que la soberanía también debe ejercerse en las ideas, las acciones y la vida cotidiana. Para Passalacqua, construir patria hoy implica fortalecer un tejido social “diverso, amplio, abierto, respetuoso y en paz”.
Además, el mandatario reconoció que la Argentina atraviesa un momento difícil, pero dijo sentirse orgulloso del pueblo misionero. Afirmó que, pese a las dificultades, siempre ve a los misioneros “con una sonrisa” y sostuvo que la responsabilidad de quienes fueron legitimados por el voto es trabajar cada día para hacerles “un poco más fácil la vida” a los ciudadanos.
El Gobernador cerró su mensaje con un saludo a la comunidad de Cerro Corá y a todo el pueblo misionero por el Día de la Independencia, al insistir en que la memoria de 1816 debe servir para renovar el compromiso con la soberanía, el federalismo y la convivencia democrática.
Fuente: Primera Edición