El cargo que integra el precio de los pasajes de cabotaje pasará de $260 a $1.725 por pasajero. Se suma a otros incrementos y profundiza el encarecimiento de los vuelos domésticos.
El Gobierno nacional dispuso un fuerte aumento de la tasa de Seguridad de la Aviación que financia el funcionamiento de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), un cargo incluido en el precio final de los pasajes aéreos de cabotaje que deberán afrontar los pasajeros de vuelos domésticos.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 565/2026 y establece que la tasa pasará de $260 a $1.725 por pasajero. El incremento alcanza el 563% y se incorpora a una serie de ajustes aplicados durante los últimos meses sobre distintos componentes que conforman el costo de los tickets aéreos.
En el caso de los vuelos regionales e internacionales, el cargo no registrará modificaciones y continuará en US$1,40 por pasajero.
Otro aumento reciente
La decisión llega apenas un mes después de otro incremento significativo dispuesto por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Desde el 28 de mayo, la tasa de seguridad operacional para vuelos de cabotaje pasó de $20 a $6.500, mientras que para los vuelos regionales aumentó de US$4,42 a US$5 y para los internacionales de US$8 a US$9.
La sucesión de aumentos se produce en un contexto en el que el Gobierno destaca la desaceleración de la inflación y la eliminación de impuestos considerados distorsivos. Sin embargo, diversos servicios continúan registrando incrementos por encima de la evolución general de los precios.
En este caso, el impacto alcanza de manera directa al transporte aéreo, un sector que en los últimos años logró ampliar su acceso a sectores medios gracias a la mayor competencia entre aerolíneas y a la proliferación de promociones y tarifas low cost.
Qué impuestos y tasas pagan los pasajeros
La tasa destinada a financiar la PSA es solo uno de los componentes que integran el precio de un pasaje de cabotaje. También forman parte de la tarifa la tasa de uso de aeroestación, el IVA del 10,5% y el impuesto sobre los Ingresos Brutos, cuya incidencia varía según la jurisdicción y puede oscilar entre el 1% y el 5%.
De esta manera, una porción cada vez más importante del valor final de los tickets corresponde a impuestos, tasas y cargos regulatorios.
Para los vuelos internacionales, la estructura de costos es aún más amplia. Además de la tasa de uso de aeroestación, los pasajeros deben afrontar las tasas de Migraciones y Aduana, la percepción a cuenta del impuesto a las ganancias del 30% y el impuesto al turismo del 7%.
Combustible y dólar
A los aumentos de las tasas se suman otros factores que vienen impulsando el encarecimiento de los pasajes. Durante los últimos meses, las compañías aéreas comenzaron a trasladar a las tarifas el incremento de los costos operativos derivados de la suba de los combustibles, impulsada por la escalada de los conflictos en Medio Oriente y las tensiones geopolíticas que impactaron sobre los mercados energéticos y las rutas aéreas internacionales.
En algunos casos, esos mayores costos fueron absorbidos dentro del precio general de los tickets; en otros, aparecieron discriminados bajo la figura de recargo por combustible. Más allá del mecanismo utilizado, el resultado fue un aumento de las tarifas para los pasajeros.
La evolución del tipo de cambio también contribuyó a esa tendencia. Durante junio, el dólar oficial acumuló una suba superior al 4%, afectando a una actividad cuyos principales costos, desde el combustible hasta el leasing de aeronaves y gran parte del mantenimiento, se encuentran dolarizados.
Fuente: Primera Edición