El precio de los combustibles ya supera el promedio regional tras el fin de los subsidios y el alineamiento con valores internacionales. Se revierte una tendencia histórica.
Tras el fin de los subsidios y el alineamiento con precios internacionales, llenar el tanque en el país cuesta hoy más que en varios países vecinos. En dólares, el litro de nafta premium ya supera la barrera de 1,20, un valor que históricamente posicionaba a la Argentina como un destino de "combustible barato".
El informe detalla cómo la política de precios de los combustibles sufrió un giro radical en los últimos meses. El objetivo de alcanzar la "paridad de importación" —que el precio local sea igual al internacional— eliminó la brecha que existía con el resto de Latinoamérica, impactando directamente en el costo de transporte y la logística.
El ranking regional
Históricamente, Argentina (junto con Bolivia y Ecuador) se mantenía en el podio de los países con nafta más económica debido al "barril criollo" y al congelamiento de impuestos internos. Sin embargo, con las últimas actualizaciones, el país escaló posiciones y hoy presenta valores similares o superiores a los de Brasil y Paraguay, quedando solo por debajo de Uruguay, que tradicionalmente lidera los precios más altos por carecer de producción propia.
Factores del incremento
El salto en los precios se explica por tres variables que convergieron en el último semestre:
Actualización impositiva: El descongelamiento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que había estado pisado por años.
Devaluación y brecha: La corrección del tipo de cambio oficial encareció el costo de los insumos y la refinación.
Recuperación de márgenes: Las petroleras, lideradas por YPF, buscaron recomponer su rentabilidad tras años de atraso respecto a la inflación.
Impacto en el consumo
La nota destaca que esta subida de precios en dólares generó un fenómeno de "caída de demanda": los consumidores están migrando de la nafta Premium a la Súper, y el volumen total de ventas en estaciones de servicio registra una baja interanual pronunciada. Además, se terminó el "turismo de frontera": los ciudadanos de países vecinos ya no cruzan masivamente a cargar combustible en las ciudades limítrofes argentinas porque la diferencia de precio ha desaparecido.
A pesar de estar ya en niveles internacionales, el mercado espera que el ajuste continúe al ritmo de la inflación mensual y de las microdevaluaciones del peso. El escenario de "nafta barata" parece ser un capítulo cerrado en la historia económica reciente del país.
Fuente: El Diario Digital - Clarín