Un efectivo perteneciente a la Comisaría de Villa Bonita, dependiente de la Unidad Regional II de Oberá, fue separado de la fuerza de seguridad tras detectarse -a través de los mecanismos internos de control- una acción presuntamente vinculada al consumo de estupefaciente.
Un efectivo perteneciente a la Comisaría de Villa Bonita, dependiente de la Unidad Regional II de Oberá, fue separado de la fuerza de seguridad tras detectarse -a través de los mecanismos internos de control- una acción presuntamente vinculada al consumo de estupefaciente.
La decisión fue ordenada por la Jefatura de la Policía de Misiones, quienes informaron que la medida responde a la gravedad del hecho, siendo un accionar incompatible con los valores, la disciplina y la ética profesional que rigen el servicio policial.
En tanto, de manera inmediata se activaron los procedimientos de control, dando intervención a la Dirección de Asuntos Internos, la cual instruyó el sumario administrativo correspondiente e inició una investigación para esclarecer las circunstancias del caso, sin descartar la exoneración definitiva del cabo involucrado.
Imputaron por abuso, producción de MASI y amenazas al ex empleado del Mercado Concentrador
Roberto P. (57), acusado de abusar sexualmente de un menor de 13 años, filmarlo y amenazarlo, se abstuvo de declarar esta mañana ante el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas. Pericias a dispositivos secuestrados, claves para determinar si hay más víctimas de abuso.
Roberto P. (57), el ex empleado del Mercado Concentrador que fue acusado de abusar sexualmente de un niño de 13 años desde diciembre del año pasado y que fue denunciado el último jueves, fue trasladado desde la comisaría donde estaba alojado hasta el Juzgado de Instrucción Siete de Posadas para comparecer por primera vez ante la justicia.
Mediante fuentes judiciales, El Territorio pudo consignar que el comerciante de 57 años en primer lugar designó abogado particular, para después escuchar atentamente las pruebas en su contra leídos por el magistrado Miguel Mattos por los aberrantes hechos que se le acusa, que van desde abusos a filmaciones y hasta amenazas de muerte, todo en perjuicio de un menor de edad.
En tanto, el vendedor por recomendación de su defensor optó por guardar silencio en la oportunidad de dar su versión de los hechos durante la audiencia indagatoria. Luego de abstenerse a declarar, Roberto fue imputado provisoriamente por los delitos de "producción de material de abuso sexual infantil, delito contra la integridad sexual y amenazas".
Después de ser notificado formalmente de la carátula por la cual es investigado, el hombre fue trasladado nuevamente a la sede policial para continuar detenido mientras se prosigue con las pesquisas para esclarecer los repugnantes hechos denunciados por la madre de la víctima.
Denuncia
De acuerdo a la información incorporada al expediente, la denuncia inicial contra Roberto P. (57) se originó a partir de manifestaciones efectuadas por el entorno familiar del menor, quienes alertaron sobre la existencia de comunicaciones insistentes a través de mensajería digital y la utilización de presuntos perfiles falsos en redes sociales para establecer contacto.
En ese contexto, el acercamiento inicial habría ocurrido bajo la excusa de ofrecer tareas laborales informales, lo cual motivó la intervención de las autoridades.
Por otro lado, a partir de la denuncia se sabe que el sospechoso habría sometido al adolescente más de diez veces desde fines de diciembre, según contó la mamá del menor.
Estos ataques se habrían perpetrado en la casa del implicado, en los momentos en que éste llevaba al menor bajo la excusa de “acercarlo al trabajo”.
Según relataron, el rol del sospechoso cobró fuerzas cuando el menor decidió juntar dinero para comprarse un celular y el hombre le ofreció trabajar. “Yo le dije que no hacía falta, que yo le compraba un teléfono, que íbamos a ver la manera, pero él quería tener su plata y entonces empezó a ayudarlo, que iban a armar muebles acá en casa”, reconstruyó la madre en diálogo con El Territorio.
Asimismo, la abuela de la víctima acotó que “mi nieto casi no trabajaba, este señor lo llevaba a que le haga compañía en el local del Mercado Concentrador, estaba ahí pocas horas”.
En ese contexto, mencionaron que las sospechas de que algo andaba mal aparecieron cuando el menor dejó de ir al comercio. “Hacía dos semanas que no estaba yendo y Roberto me escribió, preguntándome por mi hijo, que qué le pasaba”, recordó la entrevistada.
“Este señor me escribía, me preguntaba por él, me decía que mi hijo necesitaba una figura paterna. Yo le decía que no se meta”. A esos mensajes insistentes le siguieron otros mensajes por redes sociales desde cuentas falsas que operaba el comerciante.
Con esos mismos perfiles el hombre también habría intentado establecer contacto con otros menores de edad de Posadas. Incluso con la víctima habría intentado comunicarse por esas vías, algo que el chico rápidamente advirtió.
“No me esperaba esto para nada. Es una frustración muy grande”, se lamentó la mujer.
Raro hallazgo
En tanto, a partir de los operativos de investigación, en la tarde del viernes se llevó adelante un procedimiento de allanamiento en el barrio Las Rosas de la ciudad de Posadas, con la participación del juez Mattos, del fiscal especializado en ciberdelitos Juan Pablo Espeche y efectivos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic).
Durante la medida judicial se procedió al secuestro de tres teléfonos celulares, un pendrive y un disco rígido, además de otros elementos considerados relevantes para el esclarecimiento de los hechos. Asimismo, lo llamativo fue que en el interior de la vivienda -específicamente debajo de la almohada de la habitación utilizada por el detenido- los uniformados encontraron un objeto de tipo esotérico conocido como “payé”, consistente en un ajo que en su interior contenía un papel con el nombre de un menor de edad, presunta víctima de abuso. Este elemento fue incorporado a las actuaciones por su posible relevancia dentro del contexto investigativo y debidamente documentado en el acta del procedimiento.
Reincidente
La preocupación para determinar si existen más víctimas de abusos sexuales que fueron captadas por Roberto P., se da a partir del dato que se descubre cuando se indaga por los antecedentes del comerciante. Ya que sin ir muchos años atrás, se revela que el vendedor fue condenado en 2018 por delitos de similares características y en perjuicio de otro menor de edad.
En ese caso, según pudo saber este medio en base a fuentes judiciales, Roberto contactó a un adolescente de 13 años entre 2015 y 2016. Oportunidad en la que también prometió enseñarle un oficio. Tras generar un vínculo de confianza, los abusos se produjeron de manera reiterada durante varios meses, en el domicilio del hombre.
Las actuaciones judiciales acreditaron que Roberto utilizó registros audiovisuales para intimidar a la víctima y evitar que denunciara los hechos. Igual que en la causa reciente. Finalmente, en agosto de 2018 el acusado admitió su responsabilidad penal y accedió a un juicio abreviado ante el Tribunal Penal Dos de Posadas, donde fue condenado a seis años de prisión efectiva por abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal.
Luego de cumplir la totalidad de la pena, el hombre recuperó la libertad y retomó sus actividades comerciales como si nada hubiera pasado. Sin embargo, escondido en la sociedad, volvió al camino de los aberrantes hechos que lo pusieron en la lupa de la justicia 10 años atrás y que nuevamente lo colocan tras las rejas.
Fuente: El Territorio