Tras la presentación del proyecto al gobernador Passalacqua el pasado viernes, este lunes representantes de los distintos sectores de la cadena yerbatera mantuvieron una reunión de trabajo con diputados provinciales en la sede del Ministerio del Agro para avanzar en su ingreso a la Cámara de Representantes y lograr que la iniciativa tome estado parlamentario.
El Ministerio del Agro y la Producción fue sede este lunes, de una reunión de trabajo de modalidad presencial-virtual entre representantes de la cadena yerbatera, legisladores y autoridades de la cartera agraria para presentar el proyecto de Ley de Emergencia para la Continuidad de la Producción Primaria Yerbatera. Del encuentro participaron el ministro Facundo López Sartori, el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, los diputados provinciales provinciales Arabela Soler, Juan José Szychowski, Carmen Méndez Ason y Hugo Benítez, equipos técnicos y el abogado Federico Podolski, en representación de las asociaciones, fue quien presentó la iniciativa a los legisladores.
La reunión dio continuidad al trabajo desarrollado el pasado viernes, cuando representantes de la producción primaria acercaron el proyecto al gobernador Hugo Passalacqua. Con ese acompañamiento institucional, el siguiente paso consistió en trabajar la propuesta con los legisladores para exponer sus fundamentos técnico-jurídicos e iniciar el proceso legislativo que permita su tratamiento en la Cámara de Representantes.
La iniciativa es el resultado de varios meses de trabajo jurídico, técnico y económico entre representantes del sector yerbatero, con el objetivo de identificar herramientas que permitan proteger la producción primaria frente al escenario que atraviesa actualmente la principal economía regional de Misiones. Según sus fundamentos, la propuesta no constituye una medida coyuntural ni busca sustituir el régimen nacional vigente, sino ejercer las competencias que conserva la Provincia en materia de promoción de la producción, desarrollo económico regional, protección del trabajo rural y defensa del interés público provincial.
El proyecto sostiene que la crisis que atraviesa el sector no responde a un incremento extraordinario de la producción ni a un exceso estructural de oferta, sino a una alteración en las condiciones de negociación de la hoja verde, situación que provocó un acelerado proceso de descapitalización de miles de pequeñas unidades productivas familiares. Frente a ese escenario, propone declarar la emergencia de la producción primaria yerbatera por 360 días para productores de hasta 50 hectáreas y crear un régimen extraordinario destinado a preservar la continuidad de la actividad.
Entre las principales herramientas previstas se encuentra la facultad de establecer un Precio Mínimo Sostén para la hoja verde, cuya metodología deberá contemplar los costos directos e indirectos de una explotación eficiente, el pago de la mano de obra conforme a la legislación vigente, las obligaciones tributarias y previsionales, además de un margen que permita garantizar la reproducción económica de las unidades productivas alcanzadas. Asimismo, incorpora facultades de fiscalización, verificación y regularización para asegurar el cumplimiento efectivo del régimen.
López Sartori, titular de la cartera agraria, destacó que la iniciativa “no busca reemplazar el régimen nacional ni asumir competencias que no le corresponden a la Provincia. Lo que plantea es el ejercicio de las facultades que Misiones conserva para responder, de manera excepcional y transitoria, a una situación que compromete la continuidad de la producción primaria yerbatera”. Además, agregó que el espíritu de la iniciativa es que, frente a la modificación del esquema institucional nacional que afectó las herramientas de regulación del sector, la Provincia pueda brindar herramientas concretas que protejan a los pequeños productores y preserven una actividad estratégica para la economía misionera.
Por su parte, Maciel, subsecretario de Asuntos Yerbateros, reiteró que “la propuesta fue elaborada por las asociaciones durante meses de trabajo jurídico, técnico y económico. El proyecto plantea una emergencia por 360 días para productores de hasta 50 hectáreas, prevé la implementación de un Precio Mínimo Sostén para la hoja verde y establece mecanismos de fiscalización para garantizar su cumplimiento”.
Una década de avances en las chacras de las familias tabacaleras
En la última década, el trabajo articulado entre el Gobierno de Misiones y las asociaciones tabacaleras permitió reducir las viviendas con techos de cartón del 33% al 5%, mientras que las familias tabacaleras con acceso a la energía eléctrica crecieron del 78% al 98%. Estos avances reflejan una mejora sostenida en las condiciones de vida y el desarrollo de las comunidades rurales misioneras.
Las políticas públicas destinadas al sector tabacalero constituyen una herramienta clave para fortalecer una de las principales economías regionales de Misiones, pero también para generar mejores condiciones de vida para las familias que eligen permanecer en las chacras. A través del trabajo sostenido del Gobierno de Misiones, mediante el Ministerio del Agro y la Producción, junto a las asociaciones tabacaleras, durante los últimos diez años se consolidó un proceso de transformación que hoy puede medirse en infraestructura, acceso a servicios esenciales y nuevas oportunidades de desarrollo para el sector.
Los datos relevados por la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones (APTM) reflejan con claridad esa evolución. Entre las campañas 2009/10 y 2019/20, las viviendas con techos de cartón pasaron de 3.786 a 531, reduciendo su participación del 33% al 5% del total de hogares relevados. Paralelamente, las viviendas con techos de zinc crecieron de 6.771 a 10.085, convirtiéndose en la opción predominante para las familias productoras. Según Carlos Pereira, subsecretario de Tabaco de la cartera agraria, “detrás de estos números existe un trabajo articulado que permitió mejorar progresivamente las condiciones habitacionales del sector mediante programas financiados por el Fondo Especial del Tabaco (FET) y ejecutados junto a las entidades que representan a los productores”.
“La transformación también alcanzó a la infraestructura destinada a la producción”, expresó Facundo López Sartori, ministro del Agro. En el mismo período, los galpones con techos de zinc aumentaron de 835 a 9.005, reemplazando estructuras más vulnerables por instalaciones más seguras y resistentes. Esta mejora representa una mayor protección para la producción, los insumos y las herramientas de trabajo, al tiempo que disminuye el impacto de los eventos climáticos sobre la actividad productiva y brinda mejores condiciones para desarrollar las tareas diarias en las chacras.
Otro indicador que evidencia el crecimiento de la calidad de vida en las zonas rurales es el acceso a la energía eléctrica. En la última década, las familias tabacaleras que cuentan con este servicio pasaron de 9.714 a 12.821, lo que representa un crecimiento de la cobertura del 78% al 98%. La electricidad no solo mejora las condiciones del hogar, sino que también facilita las tareas productivas, amplía las posibilidades de estudio para niños y jóvenes, fortalece las comunicaciones y permite incorporar nuevas tecnologías que favorecen el desarrollo de las explotaciones familiares.
Este proceso forma parte de una política integral que el Estado misionero encabezado por Hugo Passalacqua sostiene para el sector tabacalero. Además de las mejoras en infraestructura, las familias productoras acceden a cobertura de salud, programas de capacitación y formación permanente, fortaleciendo sus capacidades técnicas y generando mayores oportunidades para permanecer y crecer en el ámbito rural.
A ello se suman los Planes Operativos Anuales (POA), una herramienta estratégica que impulsa la diversificación productiva mediante la incorporación de alternativas como horticultura, fruticultura, apicultura, piscicultura y otras producciones complementarias. Estas iniciativas permiten ampliar las fuentes de ingreso de las familias tabacaleras, reducir la dependencia de un único cultivo y construir sistemas productivos más resilientes y sostenibles.
Fuente: Ministerio del Agro y la Producción