En las últimas horas comenzó a circular un nuevo borrador de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que el Senado votaría esta semana. Este martes Bullrich brinda conferencia de prensa y la sesión del jueves es puesta en duda.
Para evitar que los cambios a la Ley de Tierras naufraguen en la sesión prevista para este jueves en el Senado de la Nación, el oficialismo haría una importante concesión a los aliados. El texto pasaría de intentar eliminar los límites a la venta de tierras rurales en manos de extranjeros -que hoy es del 15%- a elevarlos al 25%.
Cuando faltan cuatro días para reanudar el cuarto intermedio al que llamó la jefa del bloque oficialista Patricia Bullrich en el Senado, un nuevo borrador de la Ley de inviolabilidad de la propiedad privada comenzó a circular entre los miembros libertarios y aliados al Gobierno de Javier Milei.
De votarse esa versión, los intentos del ministro Federico Sturzenegger de eliminar los límites a la venta de tierras en manos de extranjeros fracasarían. Es que, de acuerdo al texto al que tuvo acceso Ámbito Financiero, en lugar de eliminar ese límite, que rige desde el año 2011, cuando se sancionó la ley de Tierras, el texto lo elevaría en 10 puntos. Es decir, pasaría del 15% al 25%.
"La prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de personas humanas o jurídicas, de nacionalidad extranjera, por encima del veinticinco por ciento (25%) en el territorio de cada provincia", reza el borrador.
De esta manera, el principal argumento del ministro Desregulador para avanzar con la eliminación de los límites pierde sentido. Sturzenegger basó su redacción del proyecto en el artículo 20 de la Constitución Nacional. Es que allí se señala que "los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos (...)".
Con la nueva versión, los extranjeros seguirían sin "gozar" de los mismos derechos civiles que los ciudadanos argentinos en el territorio de la Nación.
Según Ámbito, fue Bullrich la que negoció con los aliados esta nueva versión, mucho menos ambiciosa que la original, y se la habría comunicado a la Casa Rosada. Es que, de lo contrario, el fracaso de la ley estaba garantizado. Las fuertes críticas que generó el proyecto en la sociedad civil habrían terminado de inclinar la balanza en contra del texto. En especial, entre los aliados que, hasta apenas unos días, el oficialismo contaba entre sus filas. "Los gobernadores van a definir la ley: no quieren pagar ese costo", dijeron fuentes parlamentarias a este medio.
Hasta el domingo, el oficialismo estimaba reunir unos 34 o 35 votos. Para blindar la ley, necesitaba, de mínima, 36. El consuelo en las filas libertarias era que, si se producía un empate, el desempate no quedaría en manos de la vice, Victoria Villarruel, quien ya se expresó en contra del proyecto, y hasta acusó al Gobierno de querer "rifar" al país.
Es que, como Milei se encontrará fuera del país este jueves (viaja a Ecuador y Colombia), la titular del Senado estaría a cargo del Ejecutivo. Mientras que la sesión quedaría encabezada por el presidente Provisional, el libertario Bartolomé Abdala.
Fuente: Ámbito