Durante una requisa al vehículo secuestrado, la Policía encontró tres armas de fuego cargadas, municiones y pasamontañas escondidos en un compartimiento secreto. Dos de los sospechosos tenían pedido de captura internacional y fueron considerados de alta peligrosidad.
La investigación sobre los cinco ciudadanos brasileños detenidos en Oberá continúa aportando nuevos elementos que fortalecen la hipótesis de que el grupo había ingresado a Misiones con armamento y logística para cometer una serie de delitos. En las últimas horas, una requisa judicial realizada sobre el vehículo en el que se desplazaban permitió descubrir un compartimiento oculto donde los investigadores encontraron tres armas de fuego cargadas, municiones de distintos calibres y pasamontañas.
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Comisaría Segunda de Oberá, con la colaboración de la División Policía Científica y por orden del Juzgado de Instrucción Uno. El automóvil, un Ford Fiesta con patente brasileña que permanecía secuestrado en sede policial, fue sometido a una inspección minuciosa.
Durante la revisión, los investigadores localizaron un doble fondo debajo de la consola plástica situada entre los asientos delanteros. En ese espacio oculto había un revólver calibre .22 con nueve proyectiles en el tambor, un revólver calibre .38 Special con seis municiones y una pistola calibre 9 milímetros con un cargador de 17 cartuchos. Además, fueron incautados 16 cartuchos de escopeta calibre 36, ocho proyectiles calibre .32 y tres pasamontañas.
El hallazgo refuerza la principal línea investigativa de la Unidad Regional II, que sostiene que la banda no solo habría participado del robo a un aserradero de Oberá, sino que también contaba con los recursos necesarios para concretar otros hechos delictivos en territorio misionero.
La causa se inició durante la madrugada del miércoles, cuando efectivos policiales que realizaban tareas preventivas e inteligencia interceptaron el vehículo ocupado por cinco ciudadanos brasileños. Horas después, el avance de las pesquisas permitió vincular al grupo con el robo cometido en un aserradero de la ciudad y recuperar los elementos sustraídos.
A partir del intercambio de información con Interpol y las policías Civil y Militar del estado de Río Grande do Sul, se estableció que los detenidos registraban antecedentes por robos, delitos cometidos con armas y otros hechos criminales.
Asimismo, se confirmó que dos de los integrantes del grupo, de 27 y 36 años, tenían pedidos de captura internacional con alerta roja de Interpol. Según las autoridades brasileñas, ambos fueron catalogados como delincuentes de extrema peligrosidad y con alto riesgo de fuga. Además, el automóvil utilizado por la banda presentaba un pedido de secuestro por robo en Brasil.
Fuente: Primera Edición