Con un gol tempranero de Valverde y otro de Rodrygo en el complemento, el Merengue venció 2-1 al Atlético de Madrid, sufrió el descuento de Sørloth y ahora enfrentará al Barcelona en la definición por el título.
El Real Madrid venció 2-1 al Atlético de Madrid en el estadio King Abdullah Sports City, por el encuentro correspondiente a la semifinal de la Supercopa de España.
Con este sólido resultado deportivo, el “Merengue” avanzó al último escalón de la competición y deberá medirse ante el Barcelona para definir al próximo campeón.

Los dos tantos del elenco comandado por el director técnico Xabi Alonso fueron realizados por el uruguayo Federico Valverde y el brasileño Rodrygo. Mientras que el único tanto del equipo de Diego Simeone llegó de la mano del noruego Alexander Sørloth.
El partido comenzó de manera inmejorable para el Real Madrid, que golpeó prácticamente desde el vestuario y condicionó el desarrollo del encuentro desde los primeros instantes. La intensidad inicial del conjunto blanco sorprendió al Atlético, que no logró acomodarse en el campo durante los minutos iniciales y sufrió la presión alta de su rival.
A los 2 minutos del primer tiempo, Federico Valverde capturó una pelota en la puerta del área y sacó un remate preciso que se metió junto a un palo, sorprendiendo a la defensa del Atlético y marcando el 1-0 tempranero. El gol reforzó la confianza del Real Madrid, que empezó a mover la pelota con criterio, dominando la posesión y manejando los tiempos del partido.
Con la ventaja, el conjunto merengue manejó mejor la posesión y el ritmo del juego, apoyado en la movilidad de su mediocampo y la profundidad por las bandas, donde logró generar varias aproximaciones peligrosas. El Atlético, por su parte, intentó reaccionar con presión alta y juego físico, buscando incomodar la salida rival, pero le costó generar situaciones claras durante el resto de la primera etapa y se fue al descanso en desventaja.
En el segundo tiempo, el desarrollo se volvió más intenso y abierto, con un Atlético decidido a adelantar líneas en busca del empate. Sin embargo, el Real Madrid volvió a mostrarse efectivo y encontró el segundo gol a los 10 minutos del complemento, cuando Rodrygo encaró por el sector izquierdo, se perfiló hacia el centro y definió con calidad para estirar la ventaja y poner el 2-0.
La respuesta del Atlético no tardó en llegar: a los 13 minutos del segundo tiempo, Alexander Sørloth aprovechó una desatención defensiva y descontó para el equipo de Simeone, estableciendo el 2-1 y devolviendo la emoción al encuentro. A partir de allí, el partido ganó en tensión, con un ida y vuelta constante y un Atlético que empujó con orgullo.
En el tramo final, el conjunto rojiblanco fue en busca del empate con empuje, centros y cambios ofensivos, pero se encontró con un Real Madrid ordenado, firme en defensa y sólido en la gestión de los últimos minutos. Con experiencia y temple, el equipo de Xabi Alonso sostuvo la ventaja y selló el triunfo que le permitió meterse en la final de la Supercopa de España.
Supercopa de Francia: el PSG sufrió, reaccionó a tiempo y gritó campeón ante Marsella en los penales
En una final vibrante disputada en Kuwait, el París Saint-Germain igualó 2-2 en el tiempo regular con el Olympique de Marsella y se impuso 4-1 en la tanda de penales.
El París Saint-Germain venció 4-1 al Olympique de Marsella en la tanda de penales y se quedó con el título de la Supercopa de Francia en el estadio Internacional Jaber Al-Ahmad.
Igualaron 2-2 en el tiempo regular, los dos tantos del PSG fueron realizados por el francés Ousmane Dembélé y el portugués Gonçalo Ramos. Mientras que los dos goles del Marsella fueron concretados por el británico Mason Greenwood y el ecuatoriano Willian Pacho .
Desde el pitazo inicial, el PSG mostró una postura ambiciosa, con presión alta y dominio de la posesión, buscando imponer condiciones ante su clásico rival. Esa superioridad se tradujo rápidamente en el marcador: a los 13 minutos del primer tiempo, Ousmane Dembélé aprovechó una desatención defensiva del Marsella, encaró desde la derecha y definió con precisión para abrir el marcador y desatar el festejo parisino. El conjunto dirigido por Luis Enrique continuó manejando el ritmo del partido, aunque sin lograr ampliar la diferencia antes del descanso.
En el complemento, el Olympique de Marsella salió decidido a cambiar la historia. Con mayor intensidad y empuje, comenzó a ganar metros en el campo y a incomodar al PSG. La reacción tuvo su premio a los 31 minutos del segundo tiempo, cuando Mason Greenwood se hizo cargo de un penal y lo cambió por gol, estableciendo el 1-1 parcial. El envión anímico impulsó al conjunto marsellés, que apenas once minutos más tarde se encontró con el segundo tanto: a los 42 minutos del segundo tiempo, un centro peligroso terminó con un desafortunado desvío de Willian Pacho en contra de su propio arco, decretando el 2-1 para Marsella.
Cuando el título parecía inclinarse del lado del Olympique, el PSG sacó a relucir su jerarquía y carácter en el tramo final. En tiempo de descuento, a los 45+5 minutos del segundo tiempo, Gonçalo Ramos apareció en el área rival para conectar un envío preciso y marcar el 2-2 definitivo, llevando la definición a la tanda de penales y manteniendo con vida al equipo parisino en una final cargada de tensión y dramatismo.
En la definición desde los doce pasos, el PSG fue contundente y mostró una gran eficacia, mientras que Marsella sufrió la presión del momento. Désiré Doué abrió la serie para el conjunto parisino y convirtió con un remate seguro. Luego, Nuno Mendes amplió la ventaja con otro disparo certero. Por el lado del Marsella, Michael Murillo fue el único que logró convertir, manteniendo una leve esperanza. Sin embargo, Vítor Ferreira volvió a estirar la diferencia para el PSG, dejando la serie 3-1.
El momento clave llegó cuando Hamed Traorè falló su ejecución para el Olympique, lo que dejó al PSG con la gran chance de cerrar la historia. Gonçalo Ramos, nuevamente protagonista, tomó la responsabilidad del último penal y no falló: remate firme y gol para sellar el 4-1 definitivo en la tanda y consagrar al París Saint-Germain como campeón de la Supercopa de Francia.
De esta manera, el PSG sumó un nuevo título a sus vitrinas tras una final intensa, cambiante y repleta de emociones, en la que supo reaccionar a tiempo y mostró mayor templanza en el momento decisivo. Marsella, en tanto, dejó una buena imagen pese a la derrota, pero volvió a quedarse a las puertas de un trofeo ante su histórico rival.
Fuente: NA