El elenco del Cholo se impuso por 3 a 2 en el marco de la fecha 25 de LaLiga.
El presente del Atlético de Madrid es una montaña rusa, pero este sábado encontró alivio. Derrotó 4-2 al Espanyol en el Metropolitano y volvió a sonreír en La Liga tras tres encuentros sin triunfos. La victoria fue clave para el equipo de Diego Simeone, que además celebró el gol de su hijo Giuliano Simeone.
El Colchonero volvió a hacerse fuerte en casa. Venía de golear 4-0 al Barcelona por la Copa del Rey, y aunque el entrenador puso un once alternativo pensando en la revancha de UEFA Champions League, logró reaccionar después de empezar perdiendo a los seis minutos. Con el apoyo de su gente, el equipo encontró respuestas y dio vuelta el resultado con autoridad.

La gran figura fue Alexander Sørloth. El delantero noruego, titular para cuidar a Julián Álvarez, empató a los 21 minutos tras anticiparse en un centro de Marcos Llorente y más tarde liquidó el partido con un cabezazo letal a los 72’. En el medio, Giuliano puso el 2-1 a los 49’ con una definición de caño tras una gran jugada colectiva y luego Lookman amplió de cabeza para el 3-1. Sobre el cierre, el Espanyol descontó, pero no le alcanzó.
En el complemento también sumaron minutos varios argentinos. La Araña ingresó a los 61’, mientras que Nahuel Molina y Thiago Almada entraron a los 74’. Almada incluso tuvo una chance clarísima para marcar el quinto, pero no pudo definir con precisión.
El triunfo no solo devolvió confianza, sino que también afianzó al Atlético en el cuarto puesto de la tabla. Venía de empatar 0-0 con el Levante, caer 0-1 ante el Real Betis y sufrir un duro 0-3 frente al Rayo Vallecano. Ahora, el foco está puesto en el duelo de este martes ante el Brujas por la vuelta de los 16avos de final de la Champions (la ida terminó 3-3), luego visitará al Real Oviedo por La Liga y más adelante afrontará la esperada revancha contra el Barcelona por las semifinales de la Copa del Rey.
Fuente: Diario Panorama - NA